La riqueza de la diócesis de Osaka

Queridos misioneros.

Hace ya casi cuatro meses que llegué a Japón y… ¡cuántas cosas han ido pasando!

Hoy quisiera compartir con vosotros una noticia del Vaticano que recibimos hace unas semanas. Se trata de la decisión de unir dos diócesis: la diócesis de Osaka y la diócesis de Takamatsu.

La diócesis de Osaka es donde yo estoy ahora mismo y que abarca la ciudad de Osaka (2ª más grande de Japón) y las ciudades vecinas, desde las zonas más hacia el sur como Wakayama, hasta las más lejanas en el oeste como Himeji, pero también llegando hasta el Mar de Japón hacia el norte. En total, una población de unos 15 millones de habitantes, aunque aquí suelen hablar de personas bautizadas y no de número total de habitantes.

Es un territorio muy extenso. Desde las parroquias más lejanas en el oeste o en el norte, hasta las parroquias más lejanas del sur, en coche, se tardan unas tres horas.

Pero eso era así hasta hace unas semanas. Porque ahora se ha añadido un nuevo territorio a la diócesis de Osaka. Es el territorio de la diócesis de Takamatsu.

Para explicaros mejor su localización os voy a introducir un poco en la geografía de Japón. Este país está compuesto por más de 6.000 islas. Aunque la mayoría son islas pequeñas. Las cuatro islas más grandes de norte a sur son:

  • Hokkaido.
  • Honshu, que significa “isla principal” porque es la más grande. Donde está Osaka.
  • Shikoku, que está justo por debajo de Osaka.
  • Y Kyushu, que es donde está Nagasaki y donde más cristianos hay.

Pues la diócesis de Takamatsu comprende toda la isla de Shikoku, que es un territorio inmenso. Pero además tiene la complicación de su orografía. Ya que no hemos de olvidar que el territorio japonés es un territorio volcánico y eso marca su perfil montañoso.

Así que ahora, desde la parroquia más lejana de Takamatsu hasta la más lejana de Osaka, en coche, puede haber quizá más de ocho horas en coche y otras tantas en tren.

Pero bueno, más allá de todo esta información, lo que en realidad quería compartir con vosotros fue el acontecimiento del lunes pasado. Que tiene mucho que ver con esta noticia.

El lunes pasado era fiesta nacional en Japón. Era el “Día del deporte”. En Japón hay días de fiesta marcados por realidades importantes de la vida. El lunes fue el deporte, el mes pasado fue el día de los abuelos, en abril es la semana de oro que coincide con la floración de los cerezos.

Ese día fue el elegido por el obispo para celebrar la misa de inicio de la nueva archidiócesis Osaka-Takamatsu. Así que nos juntamos muchísima gente para este evento. Y en la misa yo reflexionaba (en español todavía) sobre la riqueza de esta diócesis. Realmente, antes de venir a Japón, no pensaba que la realidad del presbiterio y de la vida religiosa de este país fuese tan rica.

Doy gracias a Dios por la cantidad de órdenes religiosas y de sacerdotes que entregan su vida en este lugar. Me quito el sombrero delante de los que han perseverado en su labor misionera en las lejanas tierras de Takamatsu, donde el número de cristianos es mucho menor y donde el a-isla-miento es mucho mayor.

Y sobre esto último que he compartido quería recalcar un dato del que sentirnos orgullosos. Al final de la misa, a la que asistieron muchos obispos, le regalaron al obispo emérito de Takamatsu tres ramos de flores. Y el obispo de Takamatsu fue regalando esos tres ramos de flores a las tres comunidades extranjeras que habían colaborado al nacimiento y desarrollo de la diócesis de Takamatsu. Uno de los ramos fue para la comunidad de los dominicos y un sacerdote indio se acercó a recogerlo. El segundo de los ramos no recuerdo para quién fue, pero también extranjero. Y el tercero de los ramos fue para la comunidad de sacerdotes españoles.

Y es que, desde hace unos 50 años, el Instituto Español de Misiones en el Extranjero envió sacerdotes a esta diócesis. Y de hecho todavía uno de ellos sigue allí, el que hasta hace unos días era el administrador apostólico de la diócesis, ya que llevaba un año sin obispo, con la sede vacante.

Pues bien, todo este mensaje para dar gracias a Dios por la riqueza de la Iglesia en Japón y, más concretamente, la iglesia en Osaka-Takamatsu. Y también para que nos sintamos orgullosos de la labor evangelizadora que España ha tenido en toda esta historia… una labor que no solo se reduce al siglo XVI, sino que llega hasta nuestros días con el ejemplo de vidas entregadas durante el siglo XX y lo que llevamos del XXI.

Vídeo de la celebración. Dura más de dos horas y es todo en japonés. Lo pongo para que le echéis un vistazo por encima. Si queréis ver al cura español de Takamatsu recogiendo su ramo es en el minuto 02h:09min:08s.

El viernes recomencé las clases de japonés. Espero que este semestre, que no tiene parones como el de verano, me ayude a mejorar el idioma lo suficiente como para empezar a entender un poco de lo que me dice la gente.

Un fuerte abrazo y hasta la semana que viene.

Show 15 Comments

15 Comments

  1. Javier Rodrigo Ballesteros

    Gracias

  2. Jota

    ¡¡¡Qué alegría ver la universalidad de la Iglesia!!! Gracias por compartirlo tocayo. Un fuerte abrazo y unidos en la Oración.
    教会の普遍性を見るのは何と嬉しいことでしょう!同名の名前を共有してくれてありがとう。大きな抱擁と祈りの団結

  3. Conchi, la campana

    Hola, José Ramón, entre lo que me cuenta mi hija y las explicaciones tan completas que tú nos das, estoy conociendo más en profundidad Japón. Qué detallado cuentas todo. Que Dios siempre te acompañe.

  4. Paloma

    Querido Jose Ramón; no tenia ni idea de que algunas islas de Japón fuesen tan grandes y tampoco sabía la obra tan extensa y rica que hace nuestro país en tan lejanas tierras.
    Me alegro de saber que estás bien y trabajando intensamente.
    Ayer estuve escuchando misa en la parroquia y me acorde especialmente de ti, recordándote caminando entre nosotros con tu sonrisa y alegría.
    Gracias por ayudarnos a ser un poco más cultos.
    Feliz semana. Un fuerte abrazo y 😘😘🙏🏼🙏🏼

  5. Inés

    Gracias por tu testimonio misionero, cuántas riquezas y que bella es la Iglesia, doy gracias a Dios por ello, abrazo y unidos en la oración.

  6. Jesús

    Ánimo, padre. Japón es un gran país y siempre ha precisado de misioneros grandes, como lo es usted. Gracias por compartir.

  7. Jaime

    Buenos días Padre!
    Cómo siempre es un placer recibir noticias tuyas.
    Que alegría saber que las misiones siguen con tanta fuerza a pesar de la situación geográfica de las islas y las dificultades del idioma.
    Gracias a todos los misioneros que hacéis posible la evangelización.
    Por cierto José Ramón, el otro día me dieron recuerdos para ti un misionero que conocí. Es el padre Rafael que estuvo en Filipinas y creo que en Tailandia si no recuerdo mal. Me dijo que os habíais reunido unos días antes de irte a Japón.
    Aquí estamos esperando que llegue el próximo domingo para saber más de ti y tu labor. Muchas gracias. Que Dios te bendiga. Un fuerte abrazo de Yolanda, María y Jaime.

    • Muchas gracias Jaime. Ese misionero es Rafa, misionero Javeriano, que ha estado muchos años en Indonesia y ahora está en la comunidad de Carabanchel.

  8. Natalia

    Doy muchas gracias a Dios por la labor evangelizadora de tantos misioneros como tú que entregan su vida con tanta generosidad.
    Me encanta ir conociendo Japón a través de tus comunicaciones, muchas gracias.
    Esta semana te estamos recordando (llevar en el corazón) de manera especial.
    Ánimo con este semestre, dentro de poco hasta nos vas a decir que reflexionas en japonés, jeje.
    Muchas gracias, Josserra, un abrazo y mi oración.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *